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WhatsApp y seguimiento

Responder es el comienzo.
Que cada consulta tenga un próximo paso.

Si las conversaciones quedan repartidas entre teléfonos, planillas y memoria, empezamos por ordenar el circuito de atención. Después vemos qué herramienta puede sostenerlo.

Pedir un diagnóstico inicial

Qué podemos trabajar juntos

Un lugar claro para los pendientes.

Definir dónde queda cada consulta, quién la atiende y cuándo corresponde retomarla. Evaluamos si alcanza con ajustar lo que ya usás o si conviene incorporar otra herramienta.

Respuestas que ayuden a continuar.

Preparar criterios de atención y mensajes para las consultas habituales. Los casos que necesitan interpretación o negociación quedan a cargo del equipo.

Automatizaciones con un alcance concreto.

Podemos evaluar asignación, avisos internos y coordinación. Antes de implementarlas, acordamos qué las activa, cuándo se detienen y quién revisa los errores.

Primero el diagnóstico. Después, la propuesta.

En una primera conversación de 20 minutos revisamos cómo recibís y atendés las consultas. Ese diagnóstico inicial hoy no tiene costo. La consultoría en profundidad, la capacitación y la implementación se acuerdan y presupuestan aparte.

Las funciones disponibles, condiciones de WhatsApp y cargos de terceros se verifican para cada implementación. No hace falta cambiar todo para mejorar una tarea.

Según tu negocio

Para empezar a ordenar la atención

Estas guías usan ejemplos inmobiliarios que podés evaluar con tu equipo.